La AFIP puede desaparecer

En el día de la fecha se llevó adelante un nuevo Plenario de la Mesa Directiva Nacional con los Secretarios Generales de las dieciocho secciónales del país, en el marco del ESTADO DE ASAMBLEA PERMANENTE decretado por la conducción del sindicato la semana pasada, teniendo en cuenta el curso de acción llevado adelante por la Administración Federal en el corriente año, y que ha venido a profundizar el ajuste que se iniciara desde finales de 2015.

En los últimos dos años podemos resumir la gestión de la AFIP en:

– Una disminución constante de la dotación de personal, que afecta directamente la eficiencia, sobrecargando de tareas a los compañeros.
– Falta de recursos materiales, junto a restricciones en la utilización de herramientas informáticas que afectan el desarrollo normal de nuestras funciones
– Falta de instrucciones claras que generan incertidumbre entre los trabajadores y provoca una parálisis en la gestión, sumado a la proliferación de sumarios de carácter persecutorio por el mero cumplimiento de nuestras tareas.
– El avance sobre la Cuenta de Jerarquización, con decisiones unilaterales y arbitrarias, que desconocen el esfuerzo que realizamos en el sostenimiento de la recaudación.

El embate iniciado por las autoridades de AFIP, bajo el pretexto de problemas presupuestarios, no cesa, y como trabajadores tenemos la responsabilidad de hacer frente a los intentos constantes de la patronal de desmantelar el organismo recaudador más importante del país.

En esta etapa, la Subdirectora General de Recursos Humanos, Adriana Beltramone, ha diseñado un perverso plan de reducción de estructuras, que podría llevar a la desaparición de centros de servicio, receptorías, distritos y agencias, eliminando cientos de cargos en áreas centrales y direcciones regionales.

Esta voluntad se traduce en un intento de hacer desaparecer a la AFIP como organismo de fiscalización, para pasar a ser un ente meramente administrativo. El achicamiento que se intenta concretar ya lo vivimos en el pasado, y no seremos cómplices de una política tributaria que ya ha beneficiado a los sectores concentrados de la economía, y que ahora busca mediante la falta de control, seguir favoreciéndolos, en desmedro de los trabajadores.

En caso de llevarse adelante este plan, el Administrador Federal será el responsable del rumbo sombrío que se vislumbra, y que inexorablemente conlleva a desintegrar la AFIP. Comprometidos con la defensa de nuestros derechos convencionales, y con el funcionamiento de nuestro Organismo, llevaremos adelante todas las medidas gremiales necesarias para defender a nuestros compañeros y nuestras funciones.

GUILLERMO IMBROGNO
SECRETARIO GENERAL

FEDERICO CARDONE
SECRETARIO DE PRENSA