¿Hacia dónde va la AFIP?

Luego de dos años de iniciada la gestión del Administrador Federal, diversas medidas tomadas, como la creación de la Dirección de Integridad Institucional, la modificación de estructura de la Dirección General de Recursos de la Seguridad Social, y los problemas operativos que se vienen suscitando por supuestas cuestiones presupuestarias, nos ponen en alerta, y se debe trabajar en buscar soluciones concretas.

En primer lugar, el intento de desmantelar la estructura de Seguridad Social, y por lo tanto la posible falta de fiscalización de aportes y contribuciones, requirió una activa participación del Sindicato, junto a los delegados del área.

Mediante una discusión profunda con la patronal, desde la cual se trabajó en una primera instancia para generar estructuras que mantengan el control del trabajo no registrado, se crearon las Divisiones de Fiscalización en el área metropolitana, a las cuales se suma el Departamento de Control Preventivo y las Secciones Impugnaciones. No obstante, desde el Sindicato seguiremos monitoreando la implementación de la medida para resguardar, no solo una función esencial para el Organismo y la sociedad, sino también a los compañeros que durante años desarrollaron satisfactoriamente sus tareas.

En segundo lugar, es preocupante la falta de reglas de trabajo claras en las distintas dependencias. En reiteradas ocasiones, por el mero cumplimiento de las tareas que tienen a su cargo los trabajadores, se inician sumarios administrativos injustificados, llegando incluso a apartarlos de sus funciones sin justa causa.

Existiendo la Subdirección General de Recursos Humanos, la falta de una política seria en la materia, lleva inexorablemente a una parálisis en la operatividad de la AFIP.

A ello, debemos sumarle la posibilidad que están analizando las autoridades desde el año pasado de bajar la alícuota de la Cuenta de Jerarquización a 0,68%, desconociendo los esfuerzos que venimos realizando para sostener la recaudación del Ente más importante del país. No se puede ajustar sobre el recurso más valioso con el que cuenta el Organismo, siendo cada uno de los 16.000 compañeros los que llevamos adelante el funcionamiento diario de la Administración Federal.

Insistimos en que solo una AFIP dotada de recursos suficientes, va a permitir que volvamos a ocupar un lugar destacado entre las administraciones tributarias mundiales. Como expresamos desde el año pasado, los trabajadores no somos parte del problema, somos parte de la solución, y es deber de las autoridades dialogar y atender a los reclamos que venimos planteando. Juntos, desde el sindicato, vamos a seguir defendiendo los intereses de cada compañero.

GUILLERMO IMBROGNO
SECRETARIO GENERAL

FEDERICO CARDONE
SECRETARIO DE PRENSA