30 de marzo de 1982. Paz, Pan y Trabajo

El 30 de marzo de 1982 gran parte del movimiento obrero argentino realizó un paro nacional con movilización a Plaza de Mayo en contra de la dictadura cívico militar que se había instalado en Argentina el 24 de marzo de 1976.

Como lo explicitamos en el “Apunte para la Militancia” realizado la semana pasada, la dictadura militar planificó y ejecutó un plan sistemático de muertes y desapariciones de militantes, delegados y dirigentes gremiales con el único objetivo de debilitar al sindicalismo, columna vertebral del movimiento nacional. Este plan era el paso necesario para poder realizar las reformas económicas, políticas y sociales tendientes a garantizar los derechos para los sectores dominantes, dejando excluidos a miles y miles de compatriotas.

Como durante las sucesivas dictaduras que se alternaron en el poder luego del derrocamiento del General Perón en 1955 la resistencia popular surgió – una vez más- del sindicalismo argentino. Con la CGT disuelta por el gobierno militar y considerado el derecho constitucional de huelga como un delito penal, la llamada “Comisión de los 25 gremios peronistas”, creadora de la posterior “CGT Brasil” -encabezada por Saul Ubaldini-, comienza una serie de manifestaciones en contra del llamado “Proceso de Reorganización Nacional”. El 27 de abril de 1979 se decide convocar a una huelga general, que tuvo como resultado un gran acatamiento en los cordones industriales del Gran Buenos Aires y una violenta represión por parte de las autoridades.

Por primera vez desde la instauración del golpe militar del 24 de marzo de 1976, el pueblo se manifestaba organizadamente contra la dictadura.

El plan para debilitar el gobierno militar no se detuvo: el 7 de noviembre de 1981 se convoca a un paro y una marcha a la Iglesia de San Cayetano en el barrio de Liniers bajo el lema “Paz, Pan y Trabajo”, ante una concurrencia de más de 20 mil personas.

El terror aplicado por el Estado había perdido gran parte de su eficacia y la contestación social era cada vez más vigorosa y audaz.

El 30 de marzo de 1982, ante un profundo descontento social, se llevó a cabo otro paro nacional con movilización a Plaza de Mayo. Esa movilización fue la mayor expresión de lucha sindical del período dictatorial. Nuevamente convocados por la CGT y bajo la misma consigna “Paz, Pan y Trabajo”, cincuenta mil jóvenes, mujeres y trabajadores coparon la Plaza en un verdadero golpe letal para la dictadura militar.

El paro nacional con movilización del 30 de marzo de 1982 es uno de los acontecimientos sociales más importantes realizados por el pueblo argentino en su lucha por recuperar la justicia social que había alcanzado. Fue una gesta popular realizada por los trabajadores organizados. Una vez más fue el movimiento obrero argentino el artífice fundamental de la lucha contra la dictadura.