1º de julio, aniversario del fallecimiento del General Perón

Mañana viernes 1° de julio se cumple un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del General Juan Domingo Perón, fundador y conductor del Movimiento popular más importante de Argentina y de Latinoamérica.

Perón fue el único presidente de nuestro país elegido por tres mandatos y mediante el voto popular. Fue el creador del Justicialismo, una filosofía de vida simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista, que perseguía tres objetivos fundamentales: la independencia económica, la soberanía política y la justicia social.

Fue el artífice de los 10 años más felices de la historia argentina, con la clase trabajadora y los más humildes como columna vertebral de su movimiento. Fue el hombre que tenía como única ambición de vida que los trabajadores sean cada día un poquito más felices.

Fue un estadista que sufrió el derrocamiento de su gobierno por la oligarquía conservadora -apoyada por gobiernos extranjeros- que no querían perder sus privilegios. Fue un perseguido político que sufrió 18 años de exilio, pero sin dejar de ser actor fundamental en las decisiones de nuestro país.  Regresó al país con la misión de lograr la unidad de los argentinos y nombrar al pueblo como su único heredero. En el momento que otros se habrían contentado con retirarse de la vida política, él aceptó el desafío de regresar a su país para guiar a los argentinos.

Fue el hombre que afirmó en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional: “Los trabajadores tienen que organizarse para que su participación trascienda largamente la discusión de salarios y condiciones de trabajo. El país necesita que los trabajadores, como grupo social, definan cual es la comunidad a la que aspiran, de la misma manera que los demás grupos políticos y sociales”.

De esta manera, nos dejó el mandato histórico de trascender las fronteras de las organizaciones sindicales para participar activamente en las decisiones estratégicas de la patria. Esta inmensa responsabilidad requiere a los trabajadores en general y a la juventud en particular: organización, actualización y capacitación intensa y exige que la idea constituya el medio esencial que supere a los demás instrumentos de lucha. “Sólo la idea vence al tiempo”, nos enseña.

En este encuentro entre jóvenes trabajadores de organización sindicales, rendimos homenaje a nuestro gran líder que nos ha dejado un legado trascendente. El desafío a futuro debe ser continuar con ese legado. Sólo podremos llevar adelante fielmente su  doctrina si entendemos que con unidad somos artífices de nuestro destino común y no instrumento de la ambición de nadie.